¿Qué es la generación de preguntas como estrategia educativa?
Una técnica de enseñanza y aprendizaje que comienza a crecer en popularidad es la generación de preguntas por parte del estudiante. Este método pedagógico involucra activamente a los estudiantes en la elaboración de preguntas relacionadas con el contenido del curso o clase. Contrario a la percepción inicial de que los estudiantes “simplemente se autoevalúan”, implica un proceso riguroso y colaborativo en el que los estudiantes no solo participan activamente en la creación de su examen, sino que además deben discutir, justificar y evaluar la calidad y pertinencia de cada una de las preguntas que medirán su conocimiento.
Al generar sus propias preguntas, los estudiantes profundizan en el análisis, síntesis y reflexión del material estudiado, fortaleciendo así un aprendizaje activo y significativo. Esta práctica se desarrolla preferiblemente en actividades grupales, guiadas por el docente, y a menudo utilizando herramientas digitales que permiten organizar, evaluar y seleccionar las mejores preguntas para evaluaciones o exámenes.
Evidencia académica sobre esta estrategia
Diversos estudios respaldan la efectividad de esta técnica:
- Una investigación realizada en la Universidad Complutense de Madrid reveló que los estudiantes que participaron activamente en la generación y discusión de sus propias preguntas demostraron un mayor compromiso académico, mejor comprensión y obtuvieron mejores resultados en comparación con quienes utilizaron métodos tradicionales (García, Gutiérrez y Martínez, 2024).
- Estudios como los de Kornell et al. (2009) sobre el pretesting indican que intentar responder preguntas sobre un tema antes de profundizar en su contenido mejora la atención y facilita la retención de información a largo plazo.
- Además, plataformas educativas como PeerWise han mostrado que la creación, revisión y discusión colaborativa de preguntas entre estudiantes fortalece la metacognición, permitiendo a los alumnos regular y evaluar su propio aprendizaje de forma efectiva (Denny et al., 2008).
Beneficios para el aprendizaje del estudiante:
| Beneficio | Impacto Académico |
| Pensamiento crítico | Fomenta una reflexión profunda y la capacidad analítica |
| Participación activa | Desarrolla habilidades para formular preguntas claras y pertinentes |
| Comunicación académica | Desarrolla habilidades para formular preguntas claras y pertinentes |
| Metacognición | Permite al estudiante identificar fortalezas y áreas por mejorar |
| Autonomía y motivación | Empodera a los estudiantes como participantes activos del aprendizaje |
Desafíos y recomendaciones para su implementación
| Desafío | Estrategias para docentes |
| Calidad variable de las preguntas | Ofrecer ejemplos concretos y rúbricas detalladas para guiar la creación de preguntas |
| Incremento en la carga docente | Utilizar plataformas como PeerWise para facilitar la revisión colaborativa y gestión eficiente |
| Riesgo de aprendizaje superficial | Combinar la técnica con actividades guiadas y reflexivas que promuevan un aprendizaje profundo |
Guía paso a paso para implementar la estrategia
Antes de comenzar con los pasos prácticos, es importante entender que esta técnica no implica simplemente que los estudiantes diseñen preguntas para contestarlas ellos mismos de inmediato. Por el contrario, la estrategia se basa en un proceso colaborativo donde los estudiantes participan activamente en la discusión sobre qué contenidos son esenciales, cómo formular preguntas claras y efectivas, y cómo justificar su relevancia. Esto permite que los estudiantes profundicen significativamente en el contenido y desarrollen habilidades metacognitivas cruciales para su aprendizaje.
- Introducción clara del concepto y objetivos
Explique claramente a los estudiantes la dinámica y los beneficios: aprendizaje profundo, compromiso y desarrollo del pensamiento crítico.
- Definición precisa de criterios
Indique claramente qué tipo y cantidad de preguntas espera, y los criterios de calidad necesarios (alineadas a los objetivos de aprendizaje).
- Capacitación en elaboración de preguntas
Utilice ejemplos concretos y la Taxonomía de Bloom para enseñar cómo elaborar preguntas efectivas y desafiantes.
- Creación de preguntas
Asigne esta tarea utilizando herramientas digitales como PeerWise o Google Forms para recopilar preguntas.
- Discusión y revisión colaborativa
Facilite sesiones en las que los estudiantes discutan, evalúen y mejoren colectivamente las preguntas generadas.
- Selección docente de preguntas
Seleccione y perfeccione las mejores preguntas para ser utilizadas en pruebas formativas o sumativas.
- Reflexión grupal guiada
Promueva una discusión en clase sobre las preguntas destacadas y sobre el proceso seguido, para reforzar el aprendizaje grupal y las habilidades evaluativas.
- Reconocimiento y retroalimentación
Proporcione retroalimentación constructiva y reconozca públicamente las contribuciones más destacadas, incrementando así la motivación y el compromiso estudiantil.
Consejos prácticos para asegurar el éxito
- Comience siempre con ejemplos claros y rúbricas detalladas.
- Fomente la colaboración y discusión continua.
- Integre esta técnica de forma recurrente en la evaluación formativa del curso.
Incorporar la generación de preguntas por parte de los estudiantes, además de ser una evaluación y herramienta de formación, convierte al estudiante en protagonista activo de su proceso de aprendizaje. Es una invitación a repensar no solo cómo enseñamos, sino también cómo evaluamos para enseñar mejor.
Referencias
- Denny, P., Luxton-Reilly, A., & Hamer, J. (2008). The PeerWise system: Students sharing and evaluating exam questions. ACM SIGCSE Bulletin, 40(3), 51-55.
- García, L., Gutiérrez, R., & Martínez, J. (2024). Estrategias de autoevaluación en entornos virtuales universitarios: un estudio comparativo. Revista Española de Pedagogía.
- Kornell, N., Hays, M. J., & Bjork, R. A. (2009). Unsuccessful retrieval attempts enhance subsequent learning. Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition, 35(4), 989–998.
